Carlito`s way

La pifia

 

 

                       

 

 

Todo el mundo ha cometido alguna pifia en su vida. Cuando digo pifia me refiero a cagada, metedura de pata, etc,.. Yo he cometido varias pero de vez en cuando me acuerdo de la mayor de ellas. En concreto, me acuerdo cada vez que veo una vespino de las antiguas. La historia comienza en el parking del instituto. Tengo 16 años y estoy en plena edad del pavo, con andares de pavo, tupé de pavo y cara de pavo... relleno. En esa etapa eres el más guays del mundo o al menos lo quieres aparentar. Nada te da miedo, todo lo sabes, lo has probado todo pero no eres más tonto porque no eres más alto. Además, en la época del instituto, si te veían con cara de pardillo eras el centro de las burlas o mofas por lo que las apariencias, los bulos y las batallitas estaban a la orden del día.

 

El caso es que un día tenía permiso para irme a media mañana de clase porque tenía cita con el médico. Me dirijo a la puerta de salida y en el parking de las motos, me encuentro con A., otro compañero de 2ºBUP, pero de otra clase.

Me llama la atención que se encuentra agachado junto a su reluciente vespino nueva y que, con la mano, me hace un gesto para que me acerque. “¡cómo me pregunte de algo de mecánica...no tengo ni idea!”, me digo a mi mismo... No va por ahí la cosa. Es más grave. El chico tenía un dolor de estómago brutal y se quería ir a casa. El dolor era tal que no tenía fuerzas ni para coger con fuerza la moto. Es en ese momento cuando me pregunta muy serio y dolorido:

 

“Acebes....¿tú sabes arrancar una moto?”.  Ante ese reto tenía dos tipo de respuestas posibles:

 

A)     "Lo siento, pero no tengo ni idea. No he arrancado ni una en mi vida. He visto como se hace pero no, nunca lo he hecho. Si me dices cómo,...."

 

B)      "¿¡¡Qué si sé arrancar una moto!!!?. ¡Chaval, cuando robo bancos, las fugas siempre las hago en mi Rieju R50...Anda y apártate!"

 

Lógicamente, como podréis deducir mi respuesta fue del tipo B. Tardé en responder un milisegundo, pero por mi mente pasaron cientos de dudas, preguntas y luchas internas entre el bien y el mal. Cuando el pequeño demonio rojo que tenía en el hombro derecho ganó, mi mente hizo una búsqueda virtual en google de la palabra “Moto” para revisar imágenes, noticias, videos y demás información relacionada. Sabía algo de teoría pero no había tocado una moto nunca.

 

-          “¡claro que sí, hombre!”, déjame que te la dejo a punto para que te vayas.” Respondí de forma tajante y segura.

 

Pongo mis dos manos en el manillar. Descubro que el puño que se mueve es el derecho. “Yo pensaba que se aceleraba con el izquierdo”, pienso para mí. Piso fuerte el pedal con mi pie y a la vez le doy puño a la moto para “meterle gas” al asunto. Se me olvida apretar el freno. La moto, con una inesperada y jodida estabilidad, se marcha sola ante nuestros ojos y hace unos 20 metros a 40km/hora. El jugador de fútbol Iniesta dijo en una entrevista que en los segundos previos a meter el gol de la final del mundial no oía nada, era todo un silencio. Aquí pasaba lo mismo: Esos 10 segundos en los que la moto circuló sola por el parking mi mente se quedó en blanco. Ni siquiera sé si el pobre A. blasfemó o no. Mi mente solo procesaba las imágenes de la moto circulando sola por el parking y estrellándose contra el muro del edificio. La moto se quedó tumbada, con el intermitente izquierdo colgando pero ...arrancada!!!.  Fui corriendo hacia ella, la levanté y el bueno de mi compañero me dijo con voz de pena:

 

-          “da igual, me vale. Estoy muy mal”.

 

Al día siguiente me enteré que tuvo una apendicitis de caballo y que lo habían operado. Por eso no podía ni arrancarla él mismo. Al cabo de unos días, me lo encontré en el patio y me dijo:

 

¡¡Acebes, me debes 5.000 pesetas del intermitente de la moto!!!. El tono ya no era de pena, sino de cabreo y recochineo.

 

“Hay que ver que desagradecida es la gente”, pensé.

 

 

Comentarios

Menos mal que la moto quedó arrancada, de otra manera te podías haber cargado al bueno de A.

Menos mal que la moto quedó arrancada, de otra manera te podías haber cargado al bueno de A.

Si, a esa edad es muy duro reconocer que no tienes ni idea de motos, lo que me pasó a mí es mas grave y vergonzante, así que no lo contaré en publico y además era bastante más mayorcito. Ya te lo contaré en un café.

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