El cafe mañanero

Escrito por kalikuli 15-12-2009 en General. Comentarios (15)

Mi café mañanero de las 07:30 es curioso. Cerca de casa y junto a la parada del autobús hay un bar de los que conservan un ambiente casero, huertano, genuino,....

El cliente tipo es claro: 40/45 años, currante de la obra, chándal o mono de trabajo y cigarro en mano. Las primeras veces que entraba en él, la mayoría me miraba pensando: “este señorito se ha perdido y no sabe donde entra”. Chaqueta, corbata, castellanos...dime tú!. No sabía si dar media vuelta o pedir en voz alta un carajillo para sentirme integrado.

Ahora ya creo me han aceptado. Alguno me saluda levantando las cejas, otro me hace hueco para que pueda apoyar el café en la barra...

Lo que no tengo claro es qué se bebe más en este bar: café o “revuelto”. ¡La virgen santa!. Vaya viajes se meten algunos. Lo sirven en una de esas botellas de agua sin etiqueta y en vaso de chupito alargado. Un día lo tengo que probar y llegar al curro más contento...

Mi personaje favorito es el camarero. Es un crack. Cerca de 50, divorciado, con poca gracia pero jabato en sus tareas diarias. Lo lleva todo en la cabeza sin margen a error: los cambios, las “vueltas”, los revueltos que le ha servido al de la esquina, los dos cortaos que están cayendo.... Me acuerdo q el primer día que hablé con el más de dos palabras fue para contarme que estaba divorciado. Fue tal cual así:

Fue un sábado en que me acerqué a por unos trozos de pulpos para mi mujer que estaba en casa con “antojo”. Entro al bar, le pido 6 trozos y me dice:

- “uf, no te los tendría que dar porque el pulpo se toma en el bar, no se lleva”-

Yo, con la cara del gato de Shrek, le digo:

- “bueno, déjalo. Es que tengo a la mujer embarazada y me había pedido pulpo...”-

Le tuve que dar pena porque me dijo:

-“anda, toma, no te vaya a costar el matrimonio. Por cierto, ¿sabes por qué se separó mi mujer de mí?”.

Joder, ¡vaya pregunta”. Por un momento pensé en soltarle una gracia del tipo “¿porque no le llevabas pulpo?”. Al final me decanté por dejarlo seguir:

-“ ¡!Por que pasaba mucho tiempo en el bar trabajando!! ¿no te jode?. Pues para que ella se estuviera tocando la seta por ahí... Ole sus cojones la tía”.

En ese momento, y tras quitarle a mi hija las manos de las orejas esperando que no hubiera oído nada, usé la frase comodín más usada en estos casos:

-“estamos arreglaos...”

Desde entonces el hombre, que me llama “chiquillo”, me pone mi cortao sin que tenga que pedírselo. Esa mujer se perdió un buen hombre...

 

Hay otros personajes curiosos: el vendedor de ONCE que siempre consigue endiñar algún cupón con la excusa de que le queda poco para dar un premio gordo, una pareja que se llama entre ellos “cari” pero que siempre están discutiendo, un capataz que siempre habla del Real Madrid y de los frescos que son los jugadores,...

 

Lo mejor son las cosas que se aprenden sólo escuchando. Ayer supe como estuvieron las carreteras de la Región en un radio de 80km. Eso sí, hubieron piques para ver quién vio más nieve y quien se jugó más la vida:

- “Miguel, cojones, que te digo que el “limpia” no daba pa más....”

- “que si, que si, pero que por Jumilla, nos tuvimos que parar porque el de alante patinaba y me dije: Juan para que te la pegas”

- “Pa nieve la de moratalla, entré en el mesón del Juan, el que está en la salida 30, a tomar un café y cuando salí no encontraba la vito de la nieve que había....”

 

Pues eso, que los cafés de la mañana son la mar de divertidos y originales.
Las frases que se oyen son de las que te preguntan en los exámenes del “bachiller de la calle”...